Hasta siempre Nando el cocotero

Librería Loíza- Solo unas atrevidas, cortas palabras para expresar que lamentamos no solo la partida física de Nando, a quien yo saludaba Coco, sino las violentas circunstancias en que aparentemente acaeció su final, según se comenta, en la zona de Piñones.

La última vez que compartimos con Nando, fue en la actividad de Día de Sol en Librería Loíza. Nos ayudó con los cocos.

“Sabe el hombre donde nace”.

Oficina de Turismo visita Librería Loíza

Librería Loíza-

me llena de aire cuando me TOPO con otra mujer PENSANTE que no se inmuta por luces ajenas porque se sabe SEGURA DE LA SUYA

Y lo más que adoro con todo aplomo, es que NO HAY COMPETENCIA NI REGLA de decirse te tienes que VESTIR DE TAL MANERA o hablar asá

solo digo

valoro la humanidad fuera de la alacena

nos dicen que es un solo clóset pero muchos frentes

en todo nos mienten

nos mienten en todo

¿realidad?

qué hicimos con esta moneda de Sol que hoy vivimos

Qué hicimos por el que decimos es nuestro hermano

¿Hicimos lo que pudimos?

el mejor antidepresivo

no entiendo cómo hay tanto cristiano tomando antidepresivo por expendio clínico cuando el mandato fue “por nada estés ansioso”, como punto y caputo.

Don Wilfredo Sánchez Bernecer, el siempre amigo porque los buenos nunca morimos, hablaba de UBUNTU

UBUNTU habla del Gran Ser que somos cuando somos unos con los otros.

Hacer a otro como te gustaría a ti

Pero, ¿qué es lo que hay? La jauría.

Si leíste hasta aquí, te cuento que hoy, en Librería Loíza, recibí una visita de la Oficina de Turismo del gobierno del municipio.

Esta visita ocurrió sin que se me avisara (estoy anotada desde la reunión de comerciantes llevada a cabo en el restaurante El Parrilla mucho antes de María. Sé que estoy anotada porque llegaron a llamarme ofreciéndome promoción comercial).

Es que, según ella me repetía “estaba loca por llegar”.

Aproveché la oportunidad para dejarle saber a la oficial colonial, no solo del tráfico infame que transita por el tramo de la 21.5 (de lo que por fortuna, ella fue testigo al punto que se sobresaltó) sino que llamé su atención al litoral que bordea el lago o pantano artificial que bordea el área y cómo el mismo es hoy NIDO DE YAGARETAS o gallaretas, realmente no sé bien cómo se llama pero la especie y se lo comenté a la joven dama, está en peligro de extinción.

Esto se lo dejé saber en la Tarima Adolfina Villanueva, llamado Balcón Verde porque así lo inunda una Doña Parcha que me tiene asustada.

La oficial, pese a que insistió en más de dos ocasiones en ver las facilidades ahora, le indiqué que de momento no era posible, que lamentaba que ella no hubiese anunciado su visita.

No me dio tiempo ni para la foto pero en su celular, ella tomó una foto de la ocasión histórica: desde 2017 que estamos trabajando con el apoyo de la comunidad, no es hasta el 2021, sin avisar, como decimos en el barrio en volanda a “ver el local a ver si se pueden crear alianzas

Le contesté que yo creo en que, para que un pueblo se sostenga, hacen falta COLUMNAS.

Las columnas están mandadas a sostener cada una su espacio, su trinchera, su esquina, su rancho, en estos términos le hablé al emisario.

Hoy, en el Día de la Mujer, ocurrió esto que te cuento.

Le reiteré que, si querían ayudar que por favor limpiaran el vertedero que está formándose al cruzar del sitio.

En la visita, torpemente traté de dejarle saber algo de mi trasfondo personal, como mis estudios formales como periodista en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y mis más de 20 años a tiempo parcial en la milicia.

Así mismo le subraye que el propósito de Librería Loíza, es para la comunidad aledaña y para la búsqueda África, no necesariamente para la visita.

Librería Loíza, trinchera Patria y África, reiterada.

Librería Loíza no trabaja con fondos federales o gubernamentales. Somos un genuino esfuerzo comunitario, para la comunidad y el barrio.

Hacemos espacio, un lugar para ser el África que somos hoy y disfrutarlo. La lucha por ese espacio apenas comienza. Sé parte de esta fuerza

Donativos: http://www.paypal.me/loiza

Foto irrelevante, les digo que la visita no me dio oportunisdad

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Un día de Sol en Librería Loíza: primer encuentro de Erizo y Dulce Coco

Librería Loíza- El artista y declamador Dulce Coco, los activistas Erizo, Yaileen Cruz y representación del Frente AntiElectoral coincidieron hoy en Librería Loíza.

Gracias por reiterar la utilidad y razón de ser del espacio. Fue la primera visita de Erizo, la primera de Rogelio del FAE, y la primera vez que se conocen como tal Erizo y Dulce Coco: dos bastiones Patria y gracias a Yaileen Cruz por la foto y a su hija, la querida Yoheileen, por la asistencia en las cámaras.

Dulce Coco no solo incluyó a Librería Loíza en su gira literaria, sino que donó el afiche en la foto, que ilustra a reales luminarias de nuestra música antillana
Momento en que Erizo aprueba la rendición en caricatura que le hiciéramos para el próximo libro cuasinfantil de Playas pal pueblo. Ilustración por Mara Clemente.
El joven Rogelio, del Frente Antielectoral disfrutó un día completo en las facilidades de Librería Loíza.

Haga como Rogelio y adquiera el Poemario Afrolírico de Dulce Coco, en Librería Loíza PR-187 km 21.5

Donativos para esta iniciativa comunitaria y patria: http://www.paypal.me/loiza

Iguanas de palo, ratones y alacranes, ¡ea rayo!

Que como el otro día me esmeré en el punto de que yo había espantado a las ratas que habían en la Librería, pues se me apareció otra ese mismo día que hablé.

Y hoy, yo creo que esa iguana de palo no brincó del patio de atrás, sino que vino por el techo desde la calle. Es que la oí como que resbalarse por la puerta del Camerino.

Vida en la Librería, era mejor título, o se lo ubico como categoría

Derechos reservados 2021

Tercer alacrán que me pica: vida en la Librería

Ya es el tercer alacrán que me pica en lo que vengo viviendo en Librería Loíza. La suerte es que los tres han sido los hijos de su madre. Si llega a ser la madre, no creo que lo cuento derecho.

En otra ocasión, me pasó una cucaracha pero enorme por el brazo izquierdo. Da la cosa que la picada ahora fue en el brazo izquierdo. Casi todo lo sufro en el lado izquierdo de mi cuerpo.

Esta vez, después de sentir que eso que me picó no era un mosquito, igual se me apareció una cucaracha grandota, luego de fumigar un poco.

Y en el ladito, las ratas parece que me han hecho un nido en el pasito de acera a la Librería. A esas les pegué fuego.  La cucaracha la saqué, el alacrán lo maté (usé bórax, digo, ácido bórico) y ahora estoy en vela. Pendiente a ver si aparece quién más quiera algo… el gallo… alguien… algo…

En guerra.

Y cuando más, que por fin puede decirse, he limpiado este espacio donde vivo, un microespacio en un 10×5 que, con todo y su ejército de insectos gladiadores, me encanta tanto. Me late hogar.

El ácido bórico en la puerta. Lo retraté de lejos.
“Con tanto mosquito, quién duerme”.
Mi camita, ahora sin alacrancito.

Cuando una causa es estilo de vida, no hay de otra.

Ya son tres años de este ritmo. Gracias a los que siguen creyendo desde el principio. Nada nos detiene a la creación en Librería Loíza, de la Sala de la Niñez, Marta Bombón, en honor a mi señora madre, doña Marta Cristina López Arroyo. Así me lleven los alacranes en el 2021.

Librería Loíza es espacio borinqueño, loiceño y panafricano, ubicado en la PR-187 km 21.5 en la Comunidad El Mamey, bautizada así por Jelmén, el Poeta de Loíza.

Donativos: http://www.paypal.me/loiza

Difícil retratar un zumbador: un día por la libre en Librería Loíza

El otro día me fui unos días a casa de mis hijos “para no hacer nada” y terminé limpiando detrás de la lavadora y encima de la nevera.

Cuando se es de una manera. Y no por tirarme pero, no es que sea la más pulcra, me gusta ver limpio. Como que la mente descansa mejor.

Hay quien puede ver el asunto de volver a limpiar como una horrible rutina, y nada más cierto. Imagínese quedarse sin bañarse porque se ha hecho de nuevo.

Ese motor de querer ver las cosas bien, es lo que aplico en la Librería, a lo que da el cuerpo.

Entonces, el zumbador (porque nada mejor que sentarse a pajarear luego de haber despejado algo) me viene a visitar cada día, o a cada rato. Se queda por mucho tiempo.  Esas fotos también se las debo. Aparte de que estuve otro tanto sin celular, por razones có(s)micas.

Nota: vivo de lo que escribo. Si en algún toma alguna nota mía y la pasa por su nombre, eso no es copiar, es robar.

Como fuese, son demasiadas las anécdotas para narrar en lo que conlleva el diario vivir en la Librería. Ya de a poco estamos preparando unas transmisiones, a ver si salimos de adolescente.

El zumbador se pasea entre la mata de parcha.

La convivencia es tosca, recia y amable. Cada uno sale a laborar en su afán como entiende, me enseñan mucho con su ejemplo.

O quizá sea este un débil hola. Feliz de estar de regreso virtual.