Hasta pronto Nando

Librería Loíza- Lo que es Nando, Pirigüito y Pablito, son de esas personas que marcan un sitio y abren y cierran etapas de un pueblo.

No soy loiceña, detesto decirlo. En parte porque ya llega el punto en que una es de aquí y porque en general detesto tanto las excusas como las condiciones. No creo que deba haber calificativos ni haya que conocer la vida entera de nadie para expresar el sentir que se da en un simple saludo al día.

Porque, a lo menos, ese era el privilegio que yo recibía de Nando (para mí Coco) a diario.

A lo menos puedo decir que, en lo que  a mí respecta, tanto Coco como Pablito y Pirigüito, me pertenecen a la cepa de los que vieron mis inicios en Librería Loíza.

Y cómo ha cambiado este mundo desde que empezamos este proyecto.

Pero no se trata de hacer mi historia, sino de la partida física de un buen loiceño, humilde carajo. Y nadie merecía tan vil deceso.

Solo necesito compartir que, desde que comencé en Librería Loíza, he estado por tomarle una foto a Nando con el asunto de los cocos. En verdad, la foto que yo buscaba era cuando él se monta(ba) en su bicicleta con todo y vara y pedalea(ba). Eso para mí era todo un evento.

Pues esa foto nunca pude hacerla pero ocurre que tomé esta y creo que esta fue tomada en el día que lo perdimos.

Lo lamento muchísimo. Difícil puede documentarse cuando se nos van pedacitos de pueblo

Nando, hasta luego

Última foto del loiceño Nando, en su diaria faena

Un día de Sol en Librería Loíza: primer encuentro de Erizo y Dulce Coco

Librería Loíza- El artista y declamador Dulce Coco, los activistas Erizo, Yaileen Cruz y representación del Frente AntiElectoral coincidieron hoy en Librería Loíza.

Gracias por reiterar la utilidad y razón de ser del espacio. Fue la primera visita de Erizo, la primera de Rogelio del FAE, y la primera vez que se conocen como tal Erizo y Dulce Coco: dos bastiones Patria y gracias a Yaileen Cruz por la foto y a su hija, la querida Yoheileen, por la asistencia en las cámaras.

Dulce Coco no solo incluyó a Librería Loíza en su gira literaria, sino que donó el afiche en la foto, que ilustra a reales luminarias de nuestra música antillana
Momento en que Erizo aprueba la rendición en caricatura que le hiciéramos para el próximo libro cuasinfantil de Playas pal pueblo. Ilustración por Mara Clemente.
El joven Rogelio, del Frente Antielectoral disfrutó un día completo en las facilidades de Librería Loíza.

Haga como Rogelio y adquiera el Poemario Afrolírico de Dulce Coco, en Librería Loíza PR-187 km 21.5

Donativos para esta iniciativa comunitaria y patria: http://www.paypal.me/loiza

Tercer alacrán que me pica: vida en la Librería

Ya es el tercer alacrán que me pica en lo que vengo viviendo en Librería Loíza. La suerte es que los tres han sido los hijos de su madre. Si llega a ser la madre, no creo que lo cuento derecho.

En otra ocasión, me pasó una cucaracha pero enorme por el brazo izquierdo. Da la cosa que la picada ahora fue en el brazo izquierdo. Casi todo lo sufro en el lado izquierdo de mi cuerpo.

Esta vez, después de sentir que eso que me picó no era un mosquito, igual se me apareció una cucaracha grandota, luego de fumigar un poco.

Y en el ladito, las ratas parece que me han hecho un nido en el pasito de acera a la Librería. A esas les pegué fuego.  La cucaracha la saqué, el alacrán lo maté (usé bórax, digo, ácido bórico) y ahora estoy en vela. Pendiente a ver si aparece quién más quiera algo… el gallo… alguien… algo…

En guerra.

Y cuando más, que por fin puede decirse, he limpiado este espacio donde vivo, un microespacio en un 10×5 que, con todo y su ejército de insectos gladiadores, me encanta tanto. Me late hogar.

El ácido bórico en la puerta. Lo retraté de lejos.
“Con tanto mosquito, quién duerme”.
Mi camita, ahora sin alacrancito.

Cuando una causa es estilo de vida, no hay de otra.

Ya son tres años de este ritmo. Gracias a los que siguen creyendo desde el principio. Nada nos detiene a la creación en Librería Loíza, de la Sala de la Niñez, Marta Bombón, en honor a mi señora madre, doña Marta Cristina López Arroyo. Así me lleven los alacranes en el 2021.

Librería Loíza es espacio borinqueño, loiceño y panafricano, ubicado en la PR-187 km 21.5 en la Comunidad El Mamey, bautizada así por Jelmén, el Poeta de Loíza.

Donativos: http://www.paypal.me/loiza

Difícil retratar un zumbador: un día por la libre en Librería Loíza

El otro día me fui unos días a casa de mis hijos “para no hacer nada” y terminé limpiando detrás de la lavadora y encima de la nevera.

Cuando se es de una manera. Y no por tirarme pero, no es que sea la más pulcra, me gusta ver limpio. Como que la mente descansa mejor.

Hay quien puede ver el asunto de volver a limpiar como una horrible rutina, y nada más cierto. Imagínese quedarse sin bañarse porque se ha hecho de nuevo.

Ese motor de querer ver las cosas bien, es lo que aplico en la Librería, a lo que da el cuerpo.

Entonces, el zumbador (porque nada mejor que sentarse a pajarear luego de haber despejado algo) me viene a visitar cada día, o a cada rato. Se queda por mucho tiempo.  Esas fotos también se las debo. Aparte de que estuve otro tanto sin celular, por razones có(s)micas.

Nota: vivo de lo que escribo. Si en algún toma alguna nota mía y la pasa por su nombre, eso no es copiar, es robar.

Como fuese, son demasiadas las anécdotas para narrar en lo que conlleva el diario vivir en la Librería. Ya de a poco estamos preparando unas transmisiones, a ver si salimos de adolescente.

El zumbador se pasea entre la mata de parcha.

La convivencia es tosca, recia y amable. Cada uno sale a laborar en su afán como entiende, me enseñan mucho con su ejemplo.

O quizá sea este un débil hola. Feliz de estar de regreso virtual.

Reporte de trabajo comunitario con la revista NABORIA, tcc “¿a dónde tú estabas hoy?”

LOÍZA- Esto es lo que estoy haciendo. Gracias a una orejita que nos diera EDICIONES SM respecto a cómo sustentan muchos de sus programas a través de sus publicaciones, me di a la tarea de buscar un vehículo mediático que a la vez resultara en una acción participativa de la comunidad.

Juliana, la líder comunitaria de Jobos, Loíza, sostiene la revista NABORIA en compañía de su señora madre, que valga decir hace unos pasteles pero sabrosos. ¡Pregúntame!

Esa es la maqueta detrás de NABORIA, voz oficial de Librería Loíza, que esperamos sea un oasis para la niñez, así como medio de compartir algo de nuestra historia como pueblo, o el derecho a saber su pasado.

A este Sol que desde el terremoto de Chile corre como flecha veloz, se han impactado las siguientes comunidades, escuchando sus historias, compartiendo las nuestras y haciendo el chiste malo: Santillana, El Richard, Parcelas Vieques, El Mamey, Villa Cañona, Las Casitas, La 23, Urb. Santiago y la Comunidad de Vistas del Océano, todos sectores y comunidades del municipio de Loíza, segregado pueblo en la costa noreste de Borinquen, mal llamado Puerto Rico.

Para recibir su ejemplar de NABORIA y ser parte de este ejército comunitario que se une en pos de una estructura física permanente para un pueblo hijo de África mal conocido como negro, envíe su colaboración a: http://www.paypal.me/loiza

NABORIA comprende ocho páginas a colores 9×12 con ilustraciones originales y un breve historial de lo que venimos haciendo en Librería Loíza, entre otros anuncios y datos.

Para visitas a Librería Loíza, escriba a lacacicacimarrona@gmail.com o llene el formulario de contacto.

Gracias por la atención. Es mucho lo que un bloque bien puesto aguanta.